El hecho ocurrió hace días en Santa Fe. La mujer había hecho una advertencia.

En las últimas horas, se supo que la niña de 13 años que hace pocos días mató de 11 puñaladas a su hermano de 5, había manifestado cierta conducta de alerta y, según confirmó la madre, aguardaban un tratamiento psiquiátrico.

El hecho ocurrió en la localidad santafesina de Arroyo Seco y los detalles son verdaderamente escalofriantes. La niña le envío un mensaje de WhatsApp a su mamá, quien estaba en clase, y le dijo: “mamá, lo maté“. Tras esto, la mujer le pidió a su pareja que fuera a la casa a ver qué había sucedido y fue allí cuando el hombre se encontró con la espantosa escena: el niño tenía múltiples heridas de arma blanca, ya estaba sin vida y la niña estaba sentada frente al cuerpo con la mirada pérdida y llena de sangre.

Por dichos de Roxana, la mamá, se supo que en el mes de junio la niña se había ido de la casa y tras largas horas de búsqueda la encontraron en una iglesia. “Psicológicamente ella no está atravesando un buen momento. No es la primera vez que le pasa“, dijo la mujer, a la vez que aseguró que aguardaban un turno con el psiquiatra, el cual le había sido gestionado por Acción Social de Arroyo Seco cuatro meses antes.

“Yo fui a pedir ayuda porque no la veía bien pero tardaron meses en atenderla”, agregó Roxana.

La pequeña es inimputable y está bajo el resguardo de un tribunal de menores.