Hoy cumple 31 años este medio que tuvo siempre a Córdoba como su ventana y que lleva el nombre del río que acaricia a diario la ciudad.

Gobernaba Raúl Alfonsín cuando mi papá trajo a un técnico que instaló precariamente una antena en el techo de mi casa. A metros de mi cama, un equipo de baja potencia se alimentaba de una casetera. Mi viejo y el técnico le explicaban a mi mamá que cuando sintiera silencio, tenía que dar vuelta el casete.

Pasaron años y esa locura se volvió un medio que tuvo siempre a Córdoba como su ventana. Es imposible despegar a esta radio de su localía, si lleva en su nombre al río que atraviesa nuestra ciudad, una vertiente que lejos de separar une de este a oeste el norte y el sur.

Hoy, 26 de marzo, formalmente cumplimos 31 años. Tres décadas con la impronta del primer día, con el compromiso de ser el hogar, el aroma y la cita de todos los cordobeses.

La Suquía es mi casa, mi familia, el lugar donde me traían de chiquito y Sole me daba una hoja para rayar con un lápiz. Hoy veo entrar a los nietos de quienes en algún momento empuñaron los micrófonos y la emoción me invade.

El clima laboral como premisa logra como consecuencia el producto, jamás será al revés. Vivimos y compartimos a diario las alegrías y tristezas de quienes habitamos de este y de aquel lado del dial. 

Muchas gracias a quienes hacen a diario que la labor sea tan placentera y a quienes pasaron por esta familia. 

Les ofreceremos siempre lo mejor de nosotros porque la pasión de hacer radio está en el ADN de cada uno de nosotros.