La pequeña tiene 12 años y padece cáncer desde hace cinco. Caminaron más de 5 kilómetros hasta que finalmente llegó la autorización.

La pandemia del coronavirus y las medidas de restricción adoptadas para detener la propagación de la enfermedad dejan nuevamente una historia emocionante hasta las lagrimas. Se trata de un padre, oriundo de Santiago del Estero, que cruzó la frontera que une a su provincia con Tucumán alzando a su hija de 12 años, que había recibido un tratamiento oncológico, luego de que las autoridades no los dejaran circular en automóvil.

Abigail Jiménez tiene 12 años y padece cáncer desde los 7. Es santiagueña pero recibe el tratamiento en un hospital tucumano. Cuando regresaba a su casa junto a su papá, el puesto limítrofe no les permitió el paso argumentando que requería una autorización por parte del Comité de Emergencia provincial.

Tras esperar más de dos horas, y al ver el malestar de la niña propio de la intervención médica que había recibido, el hombre tomó una decisión lleno de angustia y desesperación. Alzó a su hija, que no paraba de llorar y gritar por los dolores corporales, y cruzó el límite caminando.

Así caminaron casi 5 kilómetros a pie, hasta que finalmente llegó la autorización y un familiar los fue a recoger a la ruta.

Una vez más los protocolos le ganaron a la humanidad.