Al contar su experiencia en Buen Día Suquía, el trabajador se quebró en un llanto y se lamentó por no haber podido pasar el Día del Padre con su familia.

Guillermo, un taxista cordobés que aceptó llevar a un pasajero hasta Tucumán, quedó varado en esa provincia y le retuvieron el automóvil con el argumento de que no valían los permisos con los que viajó desde Córdoba.

En diálogo con Buen Día Suquía, muy emocionado, se quebró en un llanto al contar su experiencia, lamentarse porque hace tres días que está viviendo en hoteles y consideró que lo mantienen preso sin ningún motivo.

 

Guillermo contó que hay otros taxistas de Salta y Buenos Aires a quienes les pasó los mismo y agradeció poder contar su experiencia “para que no le pase lo mismo a otros taxistas cordobeses”.

Advirtió que iniciará acciones legales por lo que está pasando y pidió “que le avisen al doctor Nayi” para que lo represente.

Guillermo
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