Más de mil unidades se manifestaron en la ciudad de Córdoba en reclamo de una actualización de lo que perciben por su trabajo.

Foto e informe: Alejandro Pozo

En la Argentina, la discapacidad es uno de los sectores más postergados por los gobiernos en cuanto a las remuneraciones de los prestadores de servicios y profesionales que los atienden. Los transportistas no son ajenos a ese problema y decidieron marchar este jueves en reclamo de una urgente recomposición de sus ingresos, que dependen casi en su totalidad de lo que les abonan las obras sociales, privadas o estatales.

Un millar de vehículos se movilizaron desde las 9 por las calles de Córdoba y se dirigieron a lugares puntuales, como la Agencia Nacional de Discapacidad, el Pami y el Patio Olmos, donde se concentraron para protestar.

Aida Insaurralde, vocera del sector, explicó: “A nuestros ingresos se los comió la inflación, más del 40 por ciento de los prestadores se han fundido y no pueden seguir trabajando”.

“Nosotros no sólo marchamos por nuestro derecho a trabajar y tener ingresos por nuestro trabajo, sino también por los derechos de los discapacitados, quienes se quedarán sin movilidad si nosotros no podemos seguir operando”, agregó.