El fenómeno sería provocado por un sismo de 9 grados de magnitud en la escala de Richter.

Japón entró en alerta luego de que sismólogos y científicos locales advirtieran sobre la inminente llegada de un devastador tsunami que afectaría considerablemente las regiones de Hokkaido e Iwate (norte), provocado por un fuerte terremoto que alcanzaría los 9 grados de magnitud en la escala de Richter. Según los especialistas, las olas alcanzarían los 30 metros de altura.

Los investigadores se basaron en una simulación hecha a partir del análisis de tsunamis que tuvieron lugar en Japón a lo largo de los últimos 6.000 años. Sostienen que cada 300 o 400 años un terremoto masivo sacude al país, siendo el último registrado en el siglo XVII. Advierten que ante este peligro la única opción sería evacuar la isla.

El sismólogo y docente de la Universidad de Tokio, Kenji Satake explicó que “un terremoto masivo de esta clase sería difícil de tratar mediante el desarrollo de infraestructura. Para salvar la vida de las personas, la política básica de la isla sería una evacuación“. 

En consecuencia, según los últimos cálculos de los científicos, en caso de que el megaterremoto ocurriera en la zona norte de la fosa de Japón y la fosa de las Kuriles, el impacto sería de proporciones impensadas.

La zona se encuentra ubicada cerca de donde tuvo lugar un devastador terremoto acompañado de un tsunami en marzo de 2011, por el que fallecieron 15.000 personas, desaparecieron otras 2.000 y se destruyeron más de 100.000 edificios, además de provocar un accidente nuclear en la planta de Fukushima I.