Tenía sólo 34 años pero padecía patologías preexistentes que complicaron su salud una vez contraído el virus.

Una empleada judicial de 34 años de edad falleció este jueves luego de ser diagnosticada la semana pasada como portadora de coronavirus y estar internada en un centro asistencial de Córdoba, por lo que los edificios de Tribunales y demás oficinas de la sede judicial Capital permanecerán cerrados este viernes en señal de duelo.

“Esta pérdida ha llenado de profundo pesar a la comunidad judicial”, precisaron las autoridades del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y de la Fiscalía General de la Provincia.

La mujer se desempeñaba en un juzgado de Conciliación y, según se informó, tenía factores de riesgo preexistentes que complicaron su salud una vez contraído el virus, del que también está contagiado un compañero de trabajo, aunque él estaba asintomático.