El sacerdote encabezó una procesión en la que los asistentes se encontraban sin tapaboca ni distanciamiento social.

Las autoridades sanitarias confirmaron 16 casos de coronavirus y otras 900 personas aisladas en la localidad cordobesa de Justiniano Posse. Frente a la noticia, la mirada se posó sobre el sacerdote local, quien organizó una procesión en la que instaba a los presentes a no respetar las medidas sanitarias dispuestas a raíz de la pandemia.

Las redes sociales se hicieron eco del problema y varios usuarios difundieron imágenes de la celebración patronal por el Día de la Virgen Niña del pasado martes 8 de septiembre, en las que se observa una iglesia abarrotada de fieles sin tapaboca ni distanciamiento social.

Algunos testigos que asistieron a la misa aseguraron que el sacerdote insistía en que “quienes usaban barbijo eran miedosos y que no había que tener miedo a la muerte, porque los que se mueren se van antes con Dios“.

Por su parte, el intendente Gerardo Zuin no pudo confirmar las denuncias porque no asistió a la celebración, pero sostuvo que era posible ya que el cura se había manifestado con una postura contraria a las vacunas y la cuarentena.

El funcionario encabezó este martes por la noche un acto junto a las autoridades sanitarias, en el que informaron que la localidad tiene “un brote bastante notable” tras confirmarse una decena de casos durante el fin de semana y otros cuatro el día de ayer.

Mientras tanto, el fiscal Federal José María Uriarte de Bell Ville trabaja de oficio en la investigación de los hechos, tras recibir el martes una denuncia anónima, y el obispo auxiliar de Córdoba, el padre Pedro Torres, reiteró el pedido a las parroquias para que respeten el virus y cumplan con los protocolos sanitarios.