Un vecino de Malvinas Argentinas relata cómo se enteró de la medida y de qué forma cambió su rutina.

Mario Reartes vive en la esquina de calles Presidente Perón y Conscripto Ludueña, en la Primera Sección de la ciudad de Malvinas Argentinas, a metros de la casa del hombre que dio positivo de coronavirus luego de haber fallecido. En la mañana del martes se levantó, como todos los días, se alistó para ir a trabajar en la zona del Mercado de Abasto y salió de su vivienda rumbo a la de su cuñado que lo lleva todos los días, desde que el transporte interurbano decretó el paro, hace más de 80 días.

Al pisar la vereda, se encontró con un operativo de Gendarmería Nacional y el Centro de Operaciones de Emergencias, que le impidió abandonar un perímetro de 14 manzanas que rodean su domicilio, como medida preventiva luego del resultado de su vecino fallecido. 

Esta restricción complica mi situación económica debido a que vivo del día a día y soy el sustento de mi familia”, dijo Mario, quien se acercó a las autoridades municipales que se encontraban en el lugar para consultar sobre cuándo podría regresar a su trabajo y si debía realizar algún trámite para justificar su inasistencia, no encontrando respuestas a sus interrogantes.

Esta es una ciudad dormitorio, en la que la mayoría de los habitantes viaja a diario para trabajar fuera de la localidad. Esto debería haber sido tomado en cuenta por las autoridades tanto ahora con esta restricción, como semanas anteriores cuando se dejaron de realizar controles de circulación, utilización de tapabocas y otras medidas sanitarias, a pesar de que la gente va y viene desde Córdoba Capital”, sostuvo Reartes.

Cerrando el primer día en confinamiento, Mario reclama “falta de información y acompañamiento desde el municipio para los vecinos que nos encontramos afectados por el cordón sanitario dispuesto por el COE”.

Ya se hizo el hisopado y ahora debe esperar los resultados para saber si puede volver a trabajar mañana.