Lo que más complicó la situación fueron dos camiones que quedaron atascados “en tijera”, a lo que se sumó un colectivo que quedó cruzado y congelado en el camino bajo temperaturas bajo cero.

Casi 400 camiones y colectivos, junto a decenas de autos, permanecen varados en la ruta de alta montaña tras un intenso temporal de nieve que se registró en ambos lados de la cordillera de Los Andes y que produjo el cierre del paso Cristo Redentor desde el mediodía del sábado.

Lo que más complicó la situación fueron dos camiones que quedaron atascados “en tijera”, a lo que se sumó un colectivo que quedó cruzado y congelado en el camino bajo temperaturas bajo cero. En ese contexto, los choferes de los camiones aseguraron que están “abandonados en la cordillera”.

En ese contexto, Osvaldo Valle, vocero de Gendarmería, explicó que se está trabajando puntualmente en rescatar a la gente que permanece varada en sus vehículos particulares y camioneros en la zona de la Curva de La Soberanía y Las Cuevas.

“Se procedió a la evacuación de la gente a las Cuevas, Compañía de Cazadores de Puente de Inca y al Hospital de Uspallata como resguardo”, sostuvo el funcionario.

Y detalló: “Se trabajó durante toda la noche, rescatando unas 117 personas. Personal de la Patrulla de Rescate de alta montaña inspeccionaron más de 100 vehículos constatando la condición de sus ocupantes”.

Finalmente, Valle detalló que “Vialidad Nacional continúa con las labores de limpieza del camino y retirar los camiones que obstruían la calzada. Todo esto en procura de hacer una traza para sacar los vehículos atascados lo antes posible”.

Por lo que pudo saber Noticias Argentinas, trabajan en estas horas en el lugar Vialidad Nacional, Gendarmería, Ejército Argentino, personal de la Policía de Mendoza, Patrulla de Rescate, personal del Hospital Chrabalowski, Ministerio de Acción Social, Municipalidad de Heras y Defensa Civil Provincial.

Ximena Márquez, una de las afectadas, dijo al respecto a TN: “Es una locura porque primero nos dejaron pasar pero no garantizaron que quienes pasaran estuviesen preparados para lo que se venía“. Y agregó: “La verdad es que no sabemos cómo vamos a salir”, sostuvo la mujer, que vive en Chile y venía al país con sus dos hijas, una de 3 y la otra de 6 años.