Una embarcación con inmigrantes que intentaba llegar al Reino Unido se hundió y 27 personas se ahogaron en el Canal de la Mancha cerca de Calais, al norte de Francia. Una situación que obligó a un compromiso de ambos Gobiernos de intensificar los esfuerzos para que no se repitan estas situaciones.

El naufragio se produjo en medio de un número récord de inmigrantes que están cruzando al Reino Unido. El lunes llegaron navegando a la isla más de 1.000 inmigrantes, batiendo un nuevo récord diario y en lo que va del año, más de 23.000 personas cruzaron a través del Canal de la Mancha hasta el Reino Unido en barco, un marcado aumento con respecto a las 8.400 de 2020.

En declaraciones a la prensa en la localidad norteña de Calais, indicaron que entre las víctimas había una niña, y una mujer embarazada.

Según indicó el Ministerio del Interior francés, los servicios marítimos habían recuperado “varios cuerpos”.

“Francia no dejará que la Mancha se convierta en un cementerio”, advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron, que evocó un balance de 31 muertos, después rebajado por el Ministerio de Interior a 27 fallecidos y dos rescatados.

El mandatario francés pidió el “refuerzo inmediato de los medios de la agencia Frontex en las fronteras exteriores de la Unión Europea”, y una “reunión de urgencia de los ministros europeos concernidos por la cuestión migratoria“.

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, conmocionado e indignado por lo sucedido, aseguró que quería “hacer más con Francia para frenar estas travesías ilegales” y destacó que hay problemas para convencer “a algunos de sus socios, sobre todos los franceses”.

Los dos conversaron después por teléfono y coincidieron en “la urgencia de aumentar sus esfuerzos conjuntos para impedir estos cruces y hacer todo lo posible para impedir la acción de bandas que ponen vidas en riesgo”, según un vocero del Gobierno británico, citado por la agencia AFP.

El gobierno británico acusó a Francia de no controlar la situación y esta semana, la ministra del Interior, Priti Patel, describió el número de inmigrantes irregulares que salen del país galo como “inaceptable”.

El Ministerio del Interior francés, por su parte, aseguró que está cumpliendo sus compromisos para evitar la salida de pequeñas embarcaciones, con más de 600 policías y gendarmes que custodian la costa norte las 24 horas del día.