El exempleado de la casa de sepelios donde se preparó el servicio de Maradona está imputado por la justicia por la exhibición de esas imágenes.

El sujeto al que el común de la gente llama como “el gordo pelado de la foto en la funeraria” se entregó este sábado en una comisaria porteña.

El exempleado de la casa de sepelios donde fue preparado el servicio fúnebre de Diego Armando Maradona está imputado por la Justicia como consecuencia de la difusión de las fotos que se sacó junto al ataúd del astro.

Se trata del funebrero Diego Antonio Molina, quien se presentó junto con un abogado en la Comisaría Vecinal 15A de la Policía de la Ciudad, ubicada en Guzmán al 300, en el barrio porteño de Chacarita.

Fuentes judiciales informaron a Télam que Roberto Maragliano, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 25, no tomó ningún temperamento para con el hombre y dispuso que le tomen sus datos y teléfonos de contacto.

Las otras dos personas que se sacaron fotos, padre e hijo, pidieron disculpas este viernes en una entrevista a Radio 10.

Por una actuación de oficio de un fiscal fueron allanadas la vivienda del hombre en la que vive junto a su hijo, la casa de sepelios Pinier y la casa velatoria Tres Arroyos, ubicados en los barrios porteños de Villa General Mitre y La Paternal, informaron fuentes judiciales.

“Estábamos acomodando antes de llevarlo y mi hijo, como todo pibe, levantó el pulgar y ahí se sacó la foto”, explicó Claudio Fernández, en diálogo con Radio 10, en un intento por justificar la captura de esa imagen, que generó un fuerte repudio social.

Tras asegurar que esa foto, en la que se lo ve junto a su hijo, “no fue intencional” y que tampoco fue sacada con su teléfono, el empleado -que trabajaba contratado en esa casa de sepelios- aseguró que Maradona era su “ídolo” y pidió “mil disculpas” a su familia y a toda la gente.

“Sé que mucha gente se ha ofendido, lo ha tomado a mal, sé que molestó, me están llamando de todos lados”, agregó Claudio, quien puntualizó que, entre los muchos mensajes que le llegaron, también hubo “amenazas”.

Tras asegurar que la cochería Pinier, con la que trabajaba desde hacía siete años y de la cual fue desvinculado tras este episodio, no tuvo “nada que ver” con las fotos que se viralizaron, el empleado recordó que participó de varios sepelios de familiares de Maradona, entre ellos el de su padre, ‘Don Diego’, y aseguró que “jamás” tuvo un problema.

“Jamás pensé que la iban a subir o pasar a un grupo o que la viralizaran; por eso pido disculpas a todo el mundo públicamente y a Claudia, a toda la familia Maradona, a toda la gente y a la cochería, que no tiene la culpa de esto”, concluyó.

Allanamientos

En tanto, por una investigación de oficio iniciada por Roberto Maragliano, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 25 de la Ciudad de Buenos Aires, se allanó la vivienda en la que Fernández vive junto a su hijo en Villa General Mitre, informaron fuentes judiciales.

Además, de forma simultánea se allanaban la casa de sepelios Pinier, ubicada en avenida San Martín al 2900 y la casa velatoria Tres Arroyos, en la calle homónima al 1500.

Se trata del lugar en donde se preparó el cuerpo de Maradona, cuyo objetivo de los efectivos del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) fue identificar el lugar donde se realizaron las “selfies” y realizar el análisis forenses con fotos, y de la cochería en la que se secuestró información documental.

Al momento, los uniformados secuestraron tres teléfonos celulares, una notebook, un pen drive y camisas similares a las que vestían padre e hijo al momento de tomarse las fotografías, añadieron las fuentes consultadas.

Por su parte, los voceros aclararon que Fernández y su hijo no fueron detenidos ya que los delitos que se les imputan, la profanación de un cadáver al que se le puede añadir la violación de derechos personalísimos, son contravenciones.

Tras la viralización, el abogado del exfutbolista, Matías Morla, advirtió que iniciará acciones legales, mientras que la empresa funeraria lamentó el episodio y aclaró que pediría disculpas a la familia.

César Picón, dueño junto a sus hermanos Diego y Matías de la casa velatoria Pinier, ubicada en el barrio de Paternal, aclaró a Télam que los dos hombres y el joven que aparecen en dos fotos “no pertenecen a la empresa”, sino que “fueron contratados para colaborar con el sepelio”.

En las imágenes se puede observar un hombre de contextura robusta y pelado junto al cuerpo del “10”, mientras que en la otra fotografía hay un hombre (Claudio) y un joven, ambos con anteojos, posando junto al cajón.