Funcionarios aliados y opositores a ambos mandatarios cuestionan la falta de acción ante la crisis sanitaria internacional.

Agencia Telam

El avance desenfrenado del coronavirus en todo el mundo no sólo amenaza con llegar a contagiar en breve a medio millón de personas -según las últimas estadísticas y previsiones- sino también golpea a presidentes hasta antes de la pandemia consolidados como Donald Trump y Jair Bolsonaro, que sufren rebeliones internas de parte de gobernadores y alcaldes por sus políticas, consideradas pasivas, ante la crisis .

Al menos la jornada de hoy le deparó al magnate estadounidense una buena noticia, ya que dio negativo un test por Covis-19 que se le hizo en las últimas horas, lo mismo que a la canciller alemana Ángela Merkel.

El republicano Trump tuvo que apelar al test porque hace menos de 15 días estuvo en estrecha relación con una delegación de funcionarios brasileños que luego dieron positivo, mientras que la líder alemana se encuentra en aislamiento por 14 días porque su médico, que el viernes último le suministró una vacuna, confirmó su contagio.

En cambio, entre los personajes públicos que hoy difundieron sus análisis positivos se cuentan el príncipe Carlos de Inglaterra, de 71 años, y la vicepresidenta de España, Carmen Calvo, de 62.

Los países y territorios afectados son 196, lo que significa que el Covid-19 ha llegado casi a todos los rincones del mundo. En tanto, la división en cómo enfrentar la crisis se mantiene entre los países que -como la Argentina, donde los fallecimientos suman ocho con dos nuevos hoy- apelan al aislamiento social obligatorio y a quienes no lo hacen.

Mientras el parlamento español se aprestaba a aprobar una prórroga en el estado de alarma que rige desde el 15 de marzo, en la India comenzó hoy un período de confinamiento de sus 1.300 millones de habitantes.

Al respecto, en Brasil los 27 gobernadores comenzaron a determinar los rumbos políticos del país luego de la crisis abierta por Bolsonaro, que se opone a las medidas de restricciones de circulación y actividad económica por la pandemia de coronavirus.

La reunión ocurre dada la gravedad de la situación del país y el comportamiento del presidente de la República“, explicó el gobernador de San Pablo, Joao Doria.

Dos aliados claves de Bolsonaro, los gobernadores de Goiás, Rolando Caiado, y de Santa Catarina, Carlos Moisés Da Silva, de derecha, le han quitado el apoyo al presidente y su nueva embestida sobre el combate al Covid-19 adoptada en los estados.

Un conflicto similar con gobernadores y alcaldes propios y de la oposición enfrentaba Trump, quien hoy salió a ocupar la escena mediática anunciando que trabaja “muy duro” para dar ayuda al estado de Nueva York, que con más de 30.000 contagios y 285 muertos, se transformó en una virtual zona cero del brote de coronavirus en el país.

En su cuenta de Twitter, el mandatario aseguró que trabajaba junto al gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y que parte de la ayuda será para la construcción de “cuatro nuevos centros médicos y cuatro nuevos hospitales”. El jefe de Estado criticó las “noticias falsas” según las cuales no ayudará a Nueva York porque no le gusta Cuomo, que es del opositor Partido Demócrata, y agregó: “¡Acabo de enviar 4.000 respiradores artificiales!”.

En este contexto, Cuomo informó hoy que el número de casos de coronavirus superaba los 30.000 y consideró insuficiente el paquete de estímulo fiscal de 2 billones de dólares enviado al Congreso, porque la asignación que le correspondería al estado, epicentro de la pandemia en el país, era “una gota” frente al “agujero” económico que se estima causará en sus finanzas.

Mientras tanto, esta crisis sanitaria mundial continúa consolidando algunos gobiernos al mismo tiempo que debilita el liderazgo de muchos que se niegan a tomar la pandemia como una prioridad.