El economista y Senador de Juntos por el Cambio Martín Lousteau, dialogó en la Supermañana con Lalo Freyre y Roberto Battaglino y analizó el panorama nacional tras las elecciones del domingo pasado.

Luego de las Elecciones Legislativas llevadas a cabo el pasado domingo 14 de noviembre, sorprendió el discurso del Presidente Alberto Fernández quien interpretó los números como un “triunfo en la derrota”.

A pesar de que el Frente de Todos perdió en 15 de los 24 distritos de votación, este miércoles y con motivo del Día de la Militancia, Fernández convocó a una multitud para “festejar” los resultados. En su discurso, el Presidente dijo que “el triunfo no es vencer sino no darse por vencidos”.

Ante esta negación de lo que manifiestan los números, Lalo Freyre y Roberto Battaglino entrevistaron este jueves en la Supermañana al economista y Senador de Juntos por el Cambio, Martín Lousteau, quien compartió su visión de la reacción del Gobierno:

Hay una discusión sobre números, detalles y matices que creo que no debería tener lugar. Juntos por el Cambio le ganó por casi 2 millones de votos al Frente de Todos. El Frente de Todos perdió en toda la Patagonia menos en Tierra del Fuego. El Santa Cruz salió tercero. En Buenos Aires perdió todo el peronismo unificado por primera vez desde el año 97. Si uno suma los votos de Espert y de Juntos por el Cambio, hay un porcentaje de voto no peronista muy alto.

En Córdoba, 9 de cada 10 cordobeses votaron en contra del Gobierno Nacional. Sinceramente cuesta mucho entender la interpretación que hace el oficialismo de la elección. Perdieron por primera vez el quorum desde el 83′.

Por lo único que se explica el discurso es por una necesidad del Frente de Todos de equilibrar su propia coalición.

Yo no tengo dudas de que las PASO han sido un instrumento muy importante. A veces se las critica, porque se dice que son una simple encuesta. Pero hay que entender que quien detenta el poder del Estado tiene muchos instrumentos para obstaculizar a la oposición.

En primer lugar se usa al Estado como ya hemos visto en las semanas previas a la elección impúdicamente para tratar de conseguir votos para si mismo. Usa al Estado con un fin partidario. No trata de ayudar a la gente si no que se trata de ayudar a sí mismo para conseguir una elección.

En segundo lugar puede torcer voluntad en la oposición, puede inventar espacios políticos. Es lo que pasa con la ley de lemas en distintas provincias. Entonces la mejor manera de organizar a la oposición para que haya alternancia son las PASO.

Creo que esto fue lo que se vio con las PASO y con esta elección. En el 2019 el Gobierno puso de máscara a Alberto Fernández para decir “volvimos mejores”. Volvieron igual que siempre. Y cuando perdieron las PASO volvieron los mismos de siempre: Anibal Fernandez, Juan Manzur, Filmus…

La reacción ahora no reconociendo el triunfo de Juntos por el Cambio, es igual que cuando Cristina no quiso entregar los atributos de mando a Macri.

Después de las PASO, ellos fingieron hacer una autocrítica que no hicieron, y lo que hizo Juntos por el Cambio fue oxigenarse a través de las PASO. Esta es la primera elección de Juntos por el Cambio donde el expresidente Macri no participa. Entonces, JxC es un espacio político, que hace varias elecciones que saca más del 40% independientemente de quien la lidere.

Además hay algo que los cordobeses lo van a saber entender y es que cuando uno elige a dedo los candidatos de cada provincia desde la Nación, después cuando ganan y asumen esos candidatos tienen que rendir pleitesía al que los puso ahí y terminan votando en contra de sus propias provincias.

Ha pasado con los senadores y diputados de Córdoba y de Buenos Aires. Entonces hay una gran diferencia cuando el que accede a una banca accede porque se lo ganó y no porque se lo dieron. Porque entonces responde al electorado que lo puso ahí.

Creo que lo primero que tienen que hacer en el Frente de Todos, antes de convocar al diálogo a la oposición, es convocar al diálogo dentro de su propia fuerza política.