"Es un incapaz político y administrativo, es inhumano, no tiene empatía y debe ser apartado lo antes posible porque es una amenaza al país", argumentaron los denunciantes.

Agencia Télam.

El Partido de los Trabajadores (PT), de los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, otras fuerzas de izquierda, 400 movimientos sociales y reconocidos juristas presentaron hoy un pedido de juicio político para destituir a Jair Bolsonaro de la presidencia de Brasil por atentar contra la salud pública en la pandemia de coronavirus.

La solicitud fue entregada en la Cámara de Diputados y constituye el primero de tipo colectivo contra el presidente brasilero, con lo cual las solicitudes de destitución por diversos delitos de responsabilidad ascendieron a 32.

Bolsonaro no es más capaz de estar al frente del cargo. Es un incapaz político y administrativo, es inhumano, no tiene empatía y debe ser apartado lo antes posible porque es una amenaza al país“, dijo la diputada Gleisi Hoffmann, presidenta del PT.

Entre las acusaciones se encuentra el delito de atentar contra la democracia por la participación del mandatario en actos a favor del cierre del Congreso y el Supremo Tribunal Federal y reivindicar la dictadura.

Según el texto, se le pide al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del conservador Demócratas, que abra el juicio contra Bolsonaro por su “actuación y pronunciamientos temerarios y antagónicos al esfuerzo del Ministerio de Salud y el Sistema Único de Salud en medio de la pandemia del nuevo coronavirus“.

Bolsonaro se negó a apoyar las cuarentenas y las recomendaciones médicas, a la vez que ha participado de aglomeraciones para contrarrestar a los gobernadores e intendentes que tomaron medidas de aislamiento ante la pandemia, que causa ya más de 18.000 muertos en Brasil.

El proceso de juicio político requiere que el presidente de Diputados lo acepte, se cree una comisión específica y luego pase a votación en el recinto, donde para tener curso precisa de dos tercios de los votos. Maia se ha negado hasta el momento a aceptar el impeachment.

Analistas sostienen que para un juicio político es necesario que un presidente tenga menos del 18 por ciento de apoyo en las encuestas, algo que no ocurre con Bolsonaro que según los últimos sondeos varía entre 25% y 30% de respaldo.