La Cámara de Casación le otorgó el arresto domiciliario pero los vecinos del country que eligió para residir le impidieron el ingreso a la casa.

Alrededor de las 20 horas, Baez salió del penal de Ezeiza rumbo al barrio privado Ayres del Pilar donde cumpliría su condena domiciliaria. Pero su llegada se vio irrumpida por vecinos de la zona, bloquearon el ingreso de la camioneta del Servicio Penitenciario que trasladaba al empresario. 

Cuando los residentes reconocieron que sus abogados venían detrás de él, les impidieron el paso. Los representantes del empresario intentaron entrar al barrio privado, cuatro veces, para negociar con los vecinos pero fueron atacados a huevazos y golpes contra el automóvil en el que se desplazaban.

Los residentes declararon que “no es bienvenido” y exigen justicia para que “los corruptos” estén en la cárcel. Entre forcejeos e insultos, la camioneta del Servicio terminó con vidrios rotos y dando una vuelta para irse tras su fallida insistencia.  

Con la frustrada salida, Lazaro Baez pasará la noche en el penal de Ezeiza donde se encontraba detenido desde el 5 de abril de 2016. En la puerta del lugar su abogada, Elizabeth Gasaro, declaró  “El está muy triste porque deja a su hijo acá. Va a estar acompañado, en principio, por sus amigos, y va a haber una persona que se va a encargar de sus necesidades básicas”.

Baez debía usar una tobillera electrónica y presentarse cada 15 días en juzgado.