Se trata de los agentes David Sanabria y Cristian Colautti, quienes ya fueron pasados a pasiva. También quedó imputada, la agente Daiana Rojo, por encubrimiento.

Los dos policías señalados como autores de la feroz golpiza que le provocó una fractura de mandíbula a un hombre demorado fueron imputados por vejaciones; y otra agente, quedó imputada por encubrimiento. 

El hecho, ocurrió el pasado domingo 17 de enero cuando Carlos Galíndez, un plomero de Río Segundo de 42 años, fue golpeado salvajemente en el interior de la comisaría del centro de la ciudad. 

Producto de los golpes, Galíndez tuvo que ser internado en el Hospital Allende donde, a mediados de la semana pasada, lo operaron para reconstruirle la mandíbula con una prótesis.

El hecho que inicialmente fue denunciado en una fiscalía cordobesa, recaló en la Fiscalía de Tercer Turno a cargo de Fernando Moine quien recolectó documentación en la alcaidía y esta semana decidió la imputación de Sanabria y Colautti, por vejaciones calificadas y falsedad ideológica, delitos que se agravan por ser cometidos en coautoría por funcionarios públicos.

Ambos ya fueron pasados a situación pasiva por el Tribunal de Conducta Policial y también decidió apartar provisoriamente a la agente Daiana Rojo y a Facundo Ceballos.

Moine analizó el comportamiento de estos dos últimos uniformados y decidió que Rojo debía responder por encubrimiento agravado en concurso ideal con falsedad ideológica agravada. El fiscal colocó a la funcionaria en el lugar de los hechos y le atribuyó no haber hecho nada para impedir que el hombre sea golpeado en plena alcaidía.