En los próximos días, se peritarán las imágenes de las cámaras para identificar a los agresores.

Ocho meses después del brutal asesinato de Fernando Báez Sosa, a la salida de un boliche en la localidad turística de Villa Gesell, el abogado de la familia de la víctima anunció que lograron identificar al acusado número 11 del crimen, que junto a los diez rugbiers serán investigados en la causa.

Además, el letrado informó que se encuentra pendiente la incorporación de una pericia de todas las imágenes del momento del crimen en la que se pide la identificación de los rostros de los asesinos.

El crimen ocurrió en la madrugada del 18 de enero, cuando Báez y sus amigos pelearon con un grupo de rugbiers frente al boliche Le Brique. Terminando con su propia muerte.

Una persona con acceso al expediente explicó que el rostro de Báez Sosa “tenía dos improntas: una no se pudo establecer porque era muy chiquita y, la otra, se estableció que coincide con unas zapatillas Cyclone secuestradas y que coinciden con el pie de Máximo Thomsen”.