El hombre fue condenado a 25 años de prisión.

Un hombre fue condenado este jueves en un juicio abreviado a la pena de 25 años de prisión tras haber admitido que asesinó a patadas y trompadas a su hijastra Abigail Luna (2) porque no lo dejaba concentrarse para estudiar, en una casa de la capital tucumana el 18 de octubre pasado, informaron fuentes judiciales.

La pena de cumplimiento efectivo se logró a partir de un acuerdo entre la defensa del imputado, la fiscalía y la querella, que fue avalado durante la audiencia por el juez Pedro Roldán Vázquez.

Según informaron las fuentes, para poder alcanzar el acuerdo, el imputado quien era el padrastro de la pequeña, reconoció haber asesinado a Abigail.

En tanto, el fiscal de la Unidad de Homicidios II, Ignacio López Bustos, valoró la condena, al asegurar que “es muy importante haber logrado una pena que es ejemplar y en los tiempos en que se consiguió (un mes), es uno de los beneficios que tiene el nuevo sistema para poder condenar con rapidez”.

El acuerdo y la conformidad que dio la madre de la niña fue fundamental para poder cerrar el caso y no tener que continuar con el mismo durante años”, agregó.

De acuerdo con las pesquisas, el 18 de octubre por la tarde, Paz se encontraba estudiando en el patio de su casa del barrio San Cayetano, donde vivía junto a su pareja y las dos hijas de la mujer, una de ellas Abigail, que según el agresor hacía ruido y no le permitía concentrarse en sus estudios.

En se contexto, Paz se acercó a la niña, le dio una bofetada y luego la golpeó en distintas partes del cuerpo. Si bien la madre de las menores se interpuso para evitar que continuara la golpiza, la mujer no lo consiguió, por lo que Abigail sufrió un traumatismo de cráneo que le ocasionó la muerte.

La menor fue trasladada hasta la clínica de San Cayetano, donde los médicos constataron su muerte.