Los plazos se prorrogaron hasta el 2 de junio para intentar evitar el default. 

A horas de que se venciera el plazo para que los acreedores acataran la propuesta de restructuración de la deuda argentina por 66.238 millones de dólares presentada por el Gobierno, el ejecutivo nacional decidió prorrogar la fecha hasta el 2 de abril con la intención de evitar que el país entre en default.

Según trascendió, esta decisión vendría a raíz de que las partes se encuentran cerca de lograr un acuerdo, por lo que necesitan continuar algunos días más con las negociaciones.

En el mismo sentido, el ministro de Economía Martín Guzmán, informó que en los próximos días propondrán cambios en la oferta del Gobierno a los acreedores internacionales que disponen de bonos en dólares emitidos bajo ley extranjera.

Las negociaciones continúan por un sendero que consideramos positivo. Mi visión es que estamos experimentando un mayor entendimiento mutuo entre las dos partes“, dijo el funcionario.

Sin embargo, Guzmán sostuvo que “aún hay una importante distancia que cubrir, pero todas las partes están a la mesa para encontrar una solución. Para Argentina, es la esencia que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país“.

Por su parte, los acreedores presentaron contrapropuestas la semana anterior, tras rechazar lo planteado por el ejecutivo nacional, que incluía un período de gracia de tres años, un recorte del 62 por ciento en el pago de cupones y la postergación de vencimientos hasta el 2030 y más adelante.