El ex tenista y hoy entrenador quedó implicado en el caso por la aparición de documentos de dos de sus empresas en la investigación.

Informe de Juan Federico

El reconocido ex tenista cordobés David Nalbandian aparece en la trama de la investigación judicial por la “usina” de facturas truchas. Se trata de una voluminosa causa de la Justicia Federal y de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en la que se investiga una compleja maniobra de fraguar gastos en las empresas privadas (y en dos municipios) con la intención de disminuir las ganancias en el balance final y de esta manera reducir los montos a pagar del impuesto al valor agregado (IVA) y de Ganancias.

En el Juzgado Federal N° 1 a cargo de Ricardo Bustos Fierro y en la Fiscalía Federal N° 1, de Enrique Senestrari, se investigan casi 16.000 facturas consideradas “apócrifas” por la AFIP: generadas a nombre de personas de bajo recursos y en las que se simulaban contratos por altos valores que eran pagados de manera ficticia por las firmas bajo sospecha.

En total, hay 639 empresas argentinas en la mira, aunque 50 quedaron bajo la investigación penal.

Por norma, para que la evasión sea considerada un delito penal, el monto evadido debe ser igual o superior a 1.500.000 de pesos.

Si el monto evadido es inferior, se abre una investigación administrativa en la AFIP, pero no en la Justicia Federal.

Por eso, en la torre de Tribunales Federales ignoran que los tentáculos de la “usina” de facturas truchas llega hasta un nombre demasiado conocido en Córdoba y parte del mundo: David Nalbandian.

Este lunes, en el primer programa de la Súper Mañana de Radio Suquía se reveló que dos firmas en las que Nalbandian aparece como accionista: la constructora Dajor SA y Kevork SA.

En total, los sabuesos de la AFIP indicaron que habría más de 550 mil pesos facturados de manera apócrifa en los últimos balances.

Si bien ahora se sospecha su vinculación con la megacausa de la “usina” que comenzó a ser desbaratada en agosto último y que ya tiene 45 imputados, entre los que figuran varios empresarios y los intendentes Cayetano Canto (Saldán) y Daniel Salibi (Mendiolaza), no es la primera vez que una firma en la que Nalbandian es accionista figura en el radar de la AFIP por maniobras de este tipo.

De acuerdo a las fuentes consultadas, a Dajor SA ya se le habían realizado sendos expedientes administrativos en la AFIP luego de que se detectaran irregularidades en diciembre de 2018 y en mayo de 2019.

En ambos casos, por el uso de facturas apócrifas. En noviembre de 2020, aparecieron facturas vinculadas a la megacausa de la “usina”.

Por las dos investigaciones administrativas anteriores, en las que se evaluaron evasiones al aporte del IVA que rondarían los 600 mil pesos en cada período, la empresa reconoció todo, por lo que se inició un proceso para que se le aplique las respectivas multas.