Se trata de los residentes de un edificio en Nueva Córdoba ubicado en calle Párana al 500.

Informe y fotografías: Alejandro Pozo

En barrio Nueva Córdoba, durante el lunes pasado vivieron horas de incertidumbre y miedo por el olor a gas que cruzaba los pasillos de un edificio ubicado en calle Párana al 500.

“Se nos ocurrió que el termotanque tiraba mucha presión, cuando nos dimos con que en el pulmón del edificio estaba un hombre contratado por la administración ayudado por un naranjita”, relató Matías, un vecino.

Según detalló Matías, el hombre no presentaba credenciales de su matrícula. “Nos expusieron a que pasé una tragedia como en España o Rosario, un riesgo absolutamente innecesario”, destacó.

En este sentido, los vecinos recalcaron que no sería la primera vez que suceden incovenientes con la actual administración. “Ya tiene carta documento donde pedimos que se retire. Queremos que presente la renuncia”, indicó una vecina.

Durante las primeras horas del martes aguardan la normalización del servicio. “No sabemos todavía los daños de los calefones”,un vecino.