Una investigación de la Bolsa de Comercio calculó que los cordobeses tendrían que pagar 192 pesos si no existieran los aportes de la Nación, la Provincia y la Municipalidad. Destacan lo injusto del reparto del gobierno nacional.

De no existir los subsidios estatales al transporte “el costo del boleto en Córdoba sería de 192 pesos y de entre 210 y 215 pesos en Mendoza y Rosario”, según un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba.

El informe, elaborado por Fabio Ezequiel Ventre y Martina González, aclara que “ese debería ser el precio sin la asistencia estatal y recuerda que hoy rosarinos y cordobeses pagan 59 pesos y los mendocinos, 35 pesos”.

“En el interior, por la menor densidad poblacional, el costo de la prestación es más alta”, destacan, y agregan que “los subsidios nacionales al transporte público fueron uno de los ejes de la discusión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las tarifas requieren de una suba para achicar las transferencias estatales. El boleto de colectivos en el AMBA cubre sólo el 11 por ciento de los costos y en el interior alcanza al 50 por ciento”.

“El boleto promedio de 13 pesos que se paga en el AMBA para el transporte urbano cubre apenas una décima parte del costo de prestación del servicio. La diferencia la pone el Estado y equivale aproximadamente a dos tercios del costo, 78 pesos. Es decir, el precio final sin aportes estatales en el Amba debería ser de 119 pesos”, agregan.

“Aunque el costo final sin subsidios del interior no alcanza a duplicar el del AMBA, los usuarios de esas ciudades pagan entre dos y cuatro veces más por el servicio como se desprende de los cuadros tarifarios”.

El injusto reparto

El estudio de la Bolsa de Comercio destaca también que “en Córdoba, Mendoza y Rosario el subsidio nacional ronda entre 35 y 45 pesos; en el AMBA es el doble. Para compensar, los gobiernos provinciales y municipales deben hacer aportes. En Mendoza la Provincia pone la diferencia completa; en Córdoba y Rosario, las administraciones cubren prácticamente la misma proporción que la Nación”.

“Hay que tener en cuenta que no todos los usuarios del servicio afrontan la tarifa completa, al coexistir diferentes descuentos ligados a atributos sociales. En el AMBA aunque el precio parte de 18 pesos, el promedio abonado es de 13 pesos, según la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA)”, advierten.

El subsidio de 78 pesos implica que el Estado paga seis veces más que los usuarios del AMBA por cada viaje, y aun así resulta insuficiente para cubrir el costo. Este esquema no solo genera distorsiones en el sistema de transporte, sino que genera desigualdad regional, como muestra el gráfico.

Las empresas prestadoras insisten en que con este esquema no hay posibilidad de inversiones, lo que implica mayor antigüedad de la flota e incumplimiento de los plazos legales previstos para su renovación.

Para el IIE, el esquema necesita ser repensado: “De mantenerse los subsidios, deberían resultar más equitativos en términos regionales y orientarse a mejorar la eficiencia, la infraestructura y la calidad del servicio para los usuarios, no a cubrir los costos básicos de operación y mantenimiento”.

Este gráfico muestra que las tarifas en todo el país están por debajo de las equivalentes en las ciudades más importantes de los países limítrofes, que también son sistemas subsidiados.

En la medida en que los subsidios al transporte no sean revisados, se incrementarán las distorsiones que generan en el desequilibrio fiscal, las desigualdades regionales y el empeoramiento del servicio brindado a los usuarios”, concluye el informe.