Es el tercer distrito con mayor cantidad de casos y Resistencia decidió dar marcha atrás con las flexibilizaciones para tener un aislamiento más restrictivo.

Más allá de la preocupación por el crecimiento de los casos de coronavirus en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la situación en el Chaco se sigue agravando y la ciudad de Resistencia volverá desde la semana que viene a la fase 1 de la cuarentena.

Así lo anunció esta mañana el intendente Gustavo Martínez, luego de su enfrentamiento con el gobernador Jorge Capitanich, que ayer afirmó que “no se puede volver atrás” con las fases. “Es una discusión cerrada”, advirtió el jefe de Gabinete, aunque Martínez rápidamente lo desautorizó.

“La ciudad debe volver a una cuarentena más estricta. Tenemos que tomar medidas y volver a fase 1. La situación es extremadamente complicada. La posibilidad de contagio se ha disparado”, afirmó el intendente de Resistencia. “No podemos esperar más porque la situación se puede transformar en tragedia”, advirtió Martínez en referencia a la posibilidad del colapso del sistema sanitario.


Por lo pronto Chaco es la tercera provincia en cantidad de contagios superando a distritos más grandes como Córdoba o Santa Fe. Con el aumento de casos la mirada apuntan hacia la falta de medidas de Capitanich.

Ante este panorama desde el gobierno de Capitanich recomendaron a los habitantes del interior provincial que no viajen a la capital “si no es extremadamente necesario”. El intendente Martínez, por su parte, anunció que suspenderá el servicio de transporte público.

Muchos dirigentes de Chaco aseguran que los controles del gobierno de Capitanich deben ser mas sólidos para que se cumpla la cuarentena. También se critica la falta de insumos básicos y elementos de protección para el personal médico. La preocupación por el sistema sanitario es mayor si se tiene en cuenta que al mismo tiempo ya suman 2616 casos de dengue hasta el momento.