El sector calificó de "insostenible" la situación económica. "Estamos destruidos", afirmó un referente.

Informe y fotografía: Alejandro Pozo

Durante la mañana del lunes, el sector gastronómico de Córdoba decidió salir a las calles bajo una modalidad particular de protesta. Sobre el cruce de Vélez Sárfield, a metros del Patio Olmos, colocaron mesas y sillas para visibilizar la problématica. 

“Hemos hecho muchas inversiones para respetar los protocolos, bajamos un 30 por ciento la capacidad. Estamos destruidos, necitamos trabajar”, aseguró Luciano Sincich, vocero del secto.

En este sentido, Sincich indicó que de haber abierto con “normalidad” bajo los protocolos sanitarios, la provincia hubiera podido “evitar” los contagios en las fiestas clandestinas. “Somos 30 mil personas en Córdoba que vivimos de esto”, puntualizó.