A mediados de 2020 la Fundación Messi envió en un vuelo privado más de 30 respiradores para los hospitales. Al día de hoy los equipos están en un depósito del aeropuerto aguardando por la autorización de la Anmat, aunque la traba sería por cuestiones aduaneras.

El 8 de agosto de 2020 llegaron al país más de 30 equipos de ventilación respiratoria que la estrella Lionel Messi donó a través de su Fundación, pero llevan 10 meses guardados en un depósito de un aeropuerto porque aun la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no se hace efectiva.

La Fundación Messi envió desde Barcelona, en un vuelo privado, precisamente 32 respiradores que todavía se encuentran guardados en el depósito del aeropuerto de Islas Malvinas, también conocido como Fisherton, a la espera de la aprobación del ente regulador.

Los respiradores son utilizados en los centros médicos de España y fueron fabricados por la compañía automotriz Seat. El espíritu de la donación de Lionel Messi y su Fundación era que se repartan en clínicas y hospitales de Rosario, ciudad de la que es oriundo el capitán de la Selección y estrella máxima del Barcelona.

Los 10 meses de demora que lleva el trámite para que la Anmat apruebe el uso de los respiradores está relacionado más con burocracia relacionada a la Aduana que con la voluntad del organismo de control de medicinas y alimentos. El equipamiento donado por Messi “está como en una especie de limbo porque no se pueden completar los trámites de Aduana. Y hasta que no se presenten los papeles, seguirán en el depósito fiscal”, dijo una persona cercana a la Aduana.

Además de los 32 respiradores que están prácticamente abandonados en el depósito del aeropuerto, la Fundación Messi tenía en el calendario enviar 18 más para completar los 50 equipos, pero el envío fue frenado hasta que se resolviera la aprobación y el ingreso de la primera tanda.