La NASA anunció este lunes que un robot rover, capaz de buscar hielo, aterrizará en 2023 en una región del polo sur de la Luna, llamada cráter Nobile.

La agencia espacial estadounidense espera que el vehículo confirme la presencia de agua helada justo debajo de la superficie, que podría convertirse algún día en combustible para cohetes en misiones con destino a Marte o más allá en el espacio, informó la agencia de noticias AFP.

La misión es parte de Artemis, el plan de Estados Unidos para volver a llevar humanos a la Luna.

Es una de las regiones más frías del sistema solar, que solo ha sido explorada a distancia por medio de sensores del Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA y del Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares.

“El rover va a explorar muy de cerca el suelo lunar, incluso cavando a varios pies de profundidad”, aseguraron desde la NASA.

Sus dimensiones son similares a las de un carro de golf – 1,5 metros por 1,5 metros por 2,5 metros- se parece un poco a los androides de la “Guerra de las galaxias” y pesa 430 kilogramos. A diferencia de los rovers usados en Marte, VIPER puede ser piloteado prácticamente en tiempo real, porque la distancia entre la Tierra y la Luna es mucho más corta que con respecto a Marte: alrededor de 300.000 kilómetros, o 1,3 segundos luz.

La primera misión tripulada está prevista para 2024, pero el programa podría retrasarse de manera significativa, concluyó AFP.