La angustia por la pandemia habría producido que decaiga el deseo sexual.

Andrés Rascovky, médico psicoanalista, ex presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina, señala que “hoy el sexo es un tema que no está en un primer plano. Qué paradoja, no, estamos aterrados y no se produce un clima que invite al amor. Creo que por la angustia reinante, se está produciendo una abstinencia generalizada, diagnostica.

Y agrega: “la cuarentena obligada nos fuerza a estar más con el otro o la otra y esa situación casi que obliga a buscar más tiempo para compartir sexualmente. Pero insisto, si bien es una oportunidad que ofrece esta pandemia, la cabeza juega su partido aparte y a veces el erotismo no se hace presente“.

Sin embargo, no todas las personas reaccionan de igual manera: “hay mucha gente que en épocas de temor y zozobra necesita expresarse sexualmente de alguna manera por una necesidad de confirmar, en el caso del hombre, su condición de virilidad, mucho más en situaciones de una amenaza de muerte, como sucede actualmente” señala Rascovky.