De Mirtha Legrand a Maradona y Messi. De Alfonsín a Menem y Macri, un recorrido a lo largo de las últimas seis décadas de la mano del periodista y escritor Daniel Balmaceda.

Por Lalo Freyre.

En el año 1960 ocurrieron cosas importantes. Nacieron Los Beatles. Se aprobó la primera píldora anticonceptiva. Y nació Bodegas Chandon.

En rigor, fue la primera radicación de la histórica casa nacida en Francia en el año 1743. La marca atravesó una historia de más de dos siglos antes de tomar la decisión de crear su primera filial fuera de Europa.

Y fue en Agrelo, provincia de Mendoza.

Para celebrar esos 60 años, el prestigioso historiador Daniel Balmaceda dio una charla por zoom con periodistas de toda la Argentina.

El barón Betrand de Ladoucette tomó la decisión un año antes, en 1959, y se vino con el gran enólogo Renaud Poirier, con enormes desafíos y la dificultad mayor: producir en el desierto mendocino.

Eran tiempos del presidente Arturo Frondizi y su ministro de Economía Álvaro Alsogaray. “Hay que pasar el invierno” su frase que quedó grabada a fuego en la historia reciente.

Humildad, resignación y esperanza”, con ese espíritu encararon los comienzos de la marca en un país con condiciones políticas y económicas siempre cambiantes.

Balmaceda recordó que, en 1910, cuando la Argentina del Centenario despertaba admiración en el mundo, se trajeron 57.356 botellas de champagne francés.

Cincuenta años más tarde, Chandon revolucionaba el mercado de los espumantes con la primera botella de extra brut de la Argentina.

Ese fue el año del nacimiento de personajes famosos: Marcelo Tinelli y Diego Maradona. Y Canal 13 realizaba su primera transmisión de la mano del visionario cubano Goar Mestre.

En ese tiempo también nació Clementina, la primera computadora de la historia argentina, que era tan larga que ocupaba una habitación entera, y apenas tenía 5 KB memoria.

En 1963, recordó Balmaceda, el primer cocinero célebre de la Argentina, Gato Dumas, abría su primer restaurante, marcando el rumbo que seguirían, entre otros, Francis Mallman.

Ese año fue el nacimiento de Les Luthiers y asumía la presidencia don Arturo Humberto Illía. Y algo más; apareció la minifalda.

Chandon seguía produciendo en Argentina bajo la dirección del recordado enólogo francés Renaud Poirier.

En 1968 apareció el Magiclik, el microondas, y el primer mouse, de madera!!!. Ese año también marcó el comienzo de los almuerzos de Mirtha Legrand.

Balmaceda, con una prosa atractiva, fue hilvanando todos estos episodios, a la par que enumeraba los avances tecnológicos de Chandon en esos tiempos.

En 1969 Luis Federico Leloir obtuvo el Premio Nobel de Química y Chandon incorporaba el primer tanque de acero inoxidable que se empleó para elaborar espumantes con el método Charmat.

Los agridulces se empezaron a abrir paso en los paladares argentinos, por ejemplo, el melón con jamón y el cerdo con ciruela, dos recetas que perduraron.

Balmaceda recorre el año 1975, y menciona la época de la fenomenal devaluación del Rodrigazo, el cambio de la moneda, que pasó de los pesos, a los Pesos Ley 18188.

Toda la Argentina se complica, está contra las cuerdas, pero Chandon proyectando tres o cuatro años para adelante. Viene el Mundial de 1978, años de una feroz dictadura, disimulada por la tribuna que estalla con los goles de Kempes.

En 1981 viene por primera vez a la Argentina Frank Sinatra, llega la televisión por cable, con apenas ocho canales, incluidos los de aire. Ese es el año en que el ministro Lorenzo Sigaut advierte que “el que apuesta al dólar, pierde…”

Balmaceda repasa que en 1982 la Guerra de Malvinas deja una herida profunda en los argentinos. Y recuerda que Guillermo Vilas gana el gran premio de Montecarlo, pero no puede conquistar a la bellísima princesa Carolina de Mónaco. Ese año también es recordado por la primera visita al país del Papa Juan Pablo II, y porque Chandon lanza al mercado el delicado Brut Nature, el espumante con menor contenido de azúcar.

Tres años más tarde, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, nace otro signo monetario, el Austral.

Juan Pierre Thibaut asume en 1989 la presidencia de Chandon Argentina, en los tiempos que Motorola lanza el primer celular de la historia que pesaba casi un kilo, y que fue bautizado como “ladrillo”.

En ese tiempo, en Rosario, un niñito de apenas veinte meses empezaba a patear una pelota, era Lionel Messi.

En 1990 Argentina habla de la pizza con champagne, de la ensalada caprese. Son tiempos de la Convertibilidad. El Gato Dumas sigue sorprendiendo y sirve en la barra de Clarks el primer trago largo con champagne Chandon.

En 1995 llega a la Argentina le hermosa Lady Di. Son tiempos de los Panamericanos en Mar del Plata.

En 1997 Chandon sorprende al mercado con el lanzamiento de la primera botellita de 187 centímetros cúbicos de espumante.

Balmaceda destaca que en los 2000, la UNESCO declara Patrimonio de la Humanidad a la Manzana Jesuítica. El año en que la bodega adquiere su Finca del Plata.

En el 2012 Chandon lanza Delice, un espumante más dulce para cautivar a los paladares jóvenes.

En 2015 compra la Finca Los Espinillos ubicada a 1650 metros sobre el nivel del mar. El mismo año en que se realiza el primer debate presidencial entre Macri y Scioli.

En 2017 el espumante Chandon Brut Rosé es declarado el mejor rosé del mundo en Londres, en tiempos que la bodega inaugura sus 16 líneas de prensado en simultáneo.

Al año siguiente se retira el mejor jugador de básquet de la historia, Manu Ginobili, y Balmaceda puntualiza que llegaron a Buenos Aires los presidentes del mundo para participar del G-20.

En 2019, Chandon lanza el primer espumante bitter, denominado Aperitive, para seguir apostando por los consumidores jóvenes. En ese año, el chef de cave Onofre Arcos, le cede el puesto… y los secretos para elaborar los mejores espumantes  al experimentado Diego Ribert.

Una historia de sesenta años, que no es poco.