Se cruzaron en diversos guiños virtuales, compartieron una producción de la marca de ropa de ella y los vieron cenando juntos en un conocido restaurante de Puerto Madero.

Wanda Nara y L-Gante se han subido a un juego mediático del que parecen no querer bajarse. Cada uno, con su estilo, saben cómo estar en boca de todos por separado, y cada vez que se juntan son dinamita. En los últimos días, la empresaria y el cantante empezaron un coqueteo que quizás ni ellos saben en qué terminará. Se cruzaron en diversos guiños virtuales, compartieron una producción de la marca de ropa de ella y los vieron cenando juntos en un conocido restaurante de Puerto Madero.

Este jueves sumaron un nuevo capítulo al compartir un vivo de Instagram. Primero lo hicieron a pantalla partida, cada uno desde su cuenta, interactuando con los más de 15 millones de seguidores de Wanda y los más de 5 de Elián. Y luego sorprendieron a todos al coincidir virtual y físicamente, desde el perfil oficial de la empresaria y en un salón preparado especialmente para la transmisión.

El objetivo principal del encuentro fue promocionar la nueva línea de sport de la mayor de las Nara, al punto que ambos lucieron los conjuntos deportivos de la ocasión. Pero la conversación informal estuvo plagada de guiños a la posible relación entre ambos, entre beboteos, miradas cómplices, silencios incómodos y las preguntas del público que querían saber de qué se trataba.

Como era de esperar, uno de los primeros temas de los que hablaron fue de sus recientes separaciones. “No sabía si estabas casado, si estabas en pareja”, rompió el hielo la empresaria. “Estoy soltero hace rato, tenía que tomar el valor para decirlo”, replicó el cantante que más adelante dio más detalles de esta situación.

Fue cuando Wanda le reprochó no haberle escrito durante su visita a París. “Pensé que estabas con tus cosas y no me ibas a dar bola”, se excusó Elián, y ante la pregunta de Wanda sobre si estaba en pareja, confesó: “Me parece que estaba separado. Peleado no, porque en ese momento iba a buscar a mi hija”. Vale aclarar que el músico pasó por la Ciudad Luz el 16 de agosto pasado.

Sin querer hablar sobre sus ex, no tuvieron problemas en jugar con un posible romance. “Nos relacionan porque haríamos buena pareja”, lanzó ella, entrando en la zona de riesgo de los rumores. Y se prendieron a un juego de seducción con todos los ingredientes posibles.

La transmisión fue seguida por un promedio cercano a los 90 mil usuarios, con picos de 95 mil. Allí coincidieron en el uso de Photoshop y filtros y se diferenciaron en cuanto al manejo de las redes. Wanda reconoció que no lo hacía bien, y bromeó sobre sus reiteradas metidas de pata en el universo virtual. En cambio, L-Gante admitió contestar él mismo los mensajes y prestar atención a los consejos, incluso los de los desconocidos. “Yo también te doy un consejo, levantarte temprano, no tomes alcohol”, propuso ella. “Le estoy aflojando a todo para reactivar la música y andar tranquilo”, señaló él, mientras tomaba una bebida energizante.

Más adelante, Wanda jugó fuerte. “¿Me invitás a a comer a General Rodríguez? Yo te invité y pagué”, señaló en referencia a la cena en un restaurante de Puerto Madero. Elián recogió el guante y se comprometió a recibirle y cocinarle. Además, contó que vive con unos amigos en una casa “que son como tres casas en una. Son pibes que andaban medio en cualquiera, que rescaté de por ahí. En los barrios bajos la vida es dura”, relató.

Cerca del final, la empresaria reveló sus miedos de cara al nuevo proyecto que los unirá. “Estoy muy nerviosa, me encantan los karaokes pero soy un desastre cantando”, admitió en relación a la nueva canción del cumbiero que la tendrá como protagonista. Y ahora, el consejo lo recibió ella: “Uno se la tiene que creer en el momento de cantar”. Y respecto a sus planes a futuro, Wanda adelantó que grabará una participación para Gran Hermano y que después se irá del país, aunque no precisó la fecha. Y se permitieron una despedida formal después de tanto coqueteo.

—Gracias Elián por estar acá.

—Gracias por contar conmigo.

¿Continuará…?