El Olympique de Marsella recibe al PSG este próximo domingo, en lo que será el primer clásico para “La Pulga”.

El argentino Jorge Sampaoli, DT del Olympique de Marsella, le restó importancia a su reencuentro con Lionel Messi dentro de un campo de juego, que se producirá el domingo próximo en el clásico con París Saint Germain (PSG) por la Ligue 1, al asegurar que “no hay tiempo para recuerdo, sólo para el presente”.

El santafesino recordó que al astro le tocó “enfrentarlo y dirigirlo”, por lo que conoce muy bien sus capacidades futbolísticas, a la vez que lamentó haber tenido un buen “contexto para disfrutarlo” durante su paso por el seleccionado argentino (2017-2018), que se produjo a la salida de una seria crisis institucional en la AFA.

Sampaoli compartió con Messi y también con Ángel Di María -actual jugador del PSG- la frustrante experiencia del Mundial Rusia 2018, en la que la “Albiceleste” se despidió en octavos de final tras caer con Francia envuelta en problemas de convivencia entre el cuerpo técnico y los jugadores.

“Particularmente lo que hoy me preocupa es preparar en el poco tiempo que tengo a mi equipo después de jugar con Lazio. Saber que hay que hacer un partido extremadamente competitivo. No hay tiempo para recuerdos, sólo hay tiempo para presentes”, aseguró en conferencia de prensa, consultado por las sensaciones de volver a ver a sus exdirigidos.

“No descubro nada en decir que Messi es un jugador que tiene las capacidades de lectura que están siempre un paso adelante de cualquier otro jugador normal. Creo que no me tocó lamentablemente un contexto para disfrutarlo un poco más. Pero nunca cambié de opinión respecto de esa capacidad”, abundó.

El entrenador, de 61 años, campeón de América con Chile en 2015, reconoció que la vigencia del astro argentino en el tiempo “lo hace parecer un jugador eterno”, algo que atribuyó a “su profesionalismo y su dedicación”.

“Verlo de nuevo en la cancha es una alegría y enfrentarlo es una dificultad porque tiene la capacidad de dañarte en el momento que no lo esperas. Sabemos muy bien que ese tipo de jugadores, siendo el mejor del mundo, es muy difícil de controlar. Pero bueno, será cuestión de minimizar las capacidades individuales del rival desde nuestro juego. Intentar tener la posibilidad de que él esté muy lejos del arco nuestro en muchos tiempos del partido, porque estando cerca sabemos la particularidad que tiene”, consideró.

Luego, a modo general, Sampaoli cuestionó el modelo de gestión del París, un club financiado por capitales árabes. “Hoy en el mundo, el fútbol es muy importante hasta en la política y en la economía. Un país puede comprar un club y tener a los mejores jugadores, y eso lo hace aún más difícil para aquellos equipos que por ahí no tienen esa paridad”.