Con la cancha rodeada del fuego sagrado que transmitía el jugador argentino, un minuto de silencio y los jugadores vistiendo la 10 el club italiano despidió al Diego.

Una hora antes del partido del Napoli, por la fecha cuatro de la Europa League, frente al Rijeka de Croacia, el estadio que pasará a llamarse Diego Armando Maradona encendió una llama al rededor para simbolizar el fuego sagrado que transmitía el argentino con su juego.

Una vez en el campo de juego los jugadores lucieron todos la camiseta de Maradona con su tradicional número 10 y protagonizaron un minuto de silencio. 

En las afueras del estadio quedaron miles de fanáticos a los que no se les permitió la entrada debido a los protocolos de seguridad impuestos por la FIFA.