Sus socios tomaron la decisión para afrontar la situación económica. "Vendiendo frutas y verduras podemos pagar, al menos, el sueldo de los empleados", explicaron.

Ante la crisis económica por la pandemia distintos sectores de han tenido que reinventarse para afrontar los costos. El es caso del Club Cultural y Deportivo 17 de Agosto, de Villa Pueyrredón, ubicado en Capital Federal.

En los últimos días por decisión de la comisión directiva en concordancia con sus socios decidieron adaptar las instalaciones del club para que funcione como verdulería. “Vendiendo frutas y verduras podemos pagar, al menos, el sueldo de los empleados. Todo lo que se recauda es para ellos”, explicó su vicepresidente Andrés Sanguinetti. El comercio es atendido por propios empleados del club.

Antes del párate por la pandemia la entidad deportiva porteña asistían niños, jóvenes y adultos a practicar disciplinas como básquetbol masculino y femenino, taekwondo, natación, boxeo, voley, futsal, entre otras.

“Aprendimos a comprar frutas y verduras en el Mercado Central, levantarnos a la madrugada, ir hasta allá, elegir la mercadería y coordinar la entrega”, puntualizó el dirigente.